viernes, 22 de diciembre de 2006

LA LEY

En estos días los medios de comunicación anunciaron la aprobación de la nueva Ley de Educación; ley que fue escrita y votada por los mismos que en los 90 aprobaron y sostuvieron la Ley Federal de Educación.Ocurrió lo que muchos docentes y estudiantes preveíamos: orquestaron una consulta fragmentada y limitada para obtener un supuesto consenso.No hubo participación democrática desde abajo –docentes, estudiantes y padres- en la elaboración y discusión de la nueva ley; en la propia letra de ésta nos encontramos con el mismo espíritu de la anterior: desigualdad económica y social, pasantías, injerencia cada vez mayor de las empresas y la iglesia, etc., etc. El ministro Filmus se abrazó con todos y festejó mientras nos prohibió hablar y discutir sobre un problema central: el financiamiento de la educación. Quedó explícitamente señalado por el Ministerio que no se ponían en el debate la Ley de Financiamiento y la Ley de Educación Técnica aprobadas el año pasado.Además, siguen siendo los docentes el blanco de las críticas, cuando son quienes debieron asumir una función de contención frente al hambre con que los niños llegan a la escuela; son quienes tienen salarios por debajo de la línea de pobreza y son presionados para capacitarse en postítulos pagos. Es indignante que se siga cuestionando el compromiso docente con la educación cuando los responsables de la miseria de la sociedad y del desastre educativo permanecen en sus sillones. “La educación es un valor frágil que la Argentina ha sabido cultivar muy bien. Por esto, y a pesar del actual deterioro, sus indicadores de escolaridad primaria y secundaria siguen destacándose en la región. Pero si los estudiantes no pueden acceder a libros, si las escuelas carecen de Internet, si los maestros no tienen compromiso con el aprendizaje y la enseñanza, y si el Estado y la sociedad marginan a los recursos humanos mejor formados, el valor de la educación corre el riesgo de quedar marginado en momentos en los que la información y la producción de conocimientos marcan el ritmo del progreso en el mundo” (17 de diciembre, Editorial, Clarín).Por otro lado, las direcciones de los gremios terminaron aplaudiendo la nueva ley, lo cual es una actitud lamentable. “La conducción de CTERA, encabezada por Hugo Yasky, el ex titular de CTA, Víctor De Gennaro, legisladores, dirigentes barriales y sociales se concentraron frente al Palacio Legislativo. Los "ceteristas" manifestaron que el proyecto oficial puso en debate en mayo último "es el logro de la lucha de docentes, padres y alumnos". Y entregaron a la titular de la comisión de Educación del Senado, Amanda Isidori, un documento de apoyo con algunas de sus propuestas para el texto”. (25 de noviembre, Clarín)Queda claro, luego de cinco años, que el que “se vayan todos” del 2001 fue convertido por el peronismo, el radicalismo y sectores afines en un “nos quedamos todos” para salvar sus intereses y privilegios. Son ellos los mismos que siguen decidiendo sobre nuestro futuro.